Canal 22, 20 años después
El Canal 22 presentó su nueva programación en el Lunario el 21 de mayo, esto como un homenaje por sus 20 años de trabajo cultural ininterrumpido.
La nueva oferta televisiva del canal cuenta con una barra interesante; incluye una infantil, ateinede a la juventud, entre otras igualmente sustanciales.
El titula de Conaculta, Rafael Tovar y de Teresa, recordó la génsis del proyecto que inció con el escritor José María Pérez Gay, su primer director. Al cierra de esta edición del blog El hijo de la Salmonela, nos encontramos con la noticia del fallecimietno del esctiro Pérez Gay, promotor de las letras y de la cultura. Diplomático que estuvo en varias representaciones: Austria, Francia, Portugal.
Ahora bien, regresando al citado homenaje del 22, conviene destacar algunos comentarios que su titular, Raúl Cremux dirigió a los invitados. Cremux, quien se ha caracterizado por un periodismimo crítico y participativo e incluyente, sostuvo que en esta nueva etapa serán productores de contenidos culturales. Tendrán un propósito: sus programas buscarán abatir la exclusión; será de combate a la ingonarncia.
En suma, es un proyecto interesante, más no novedoso, pues son proyectos que se han realizado desde las época de los grandes promotores de la educación. Es sustancial porque frente a un conjunto de programas televisivos que no abonan mucho, este canal, siguiendo su tradición, continuará con emisiones que aluden a la compleja realidad nacional. Por tanto es plausible esta nueva etapa del canal, capitaneado por Raúl Cremux.
Lo que disgusta es esta genuflexión ante los políticos mexicanos, como si estos fueran dignos de respeto alguno. El comentario es porque durante el interesante discurso, el comunicólogo echó piropos a Rafael Tocar y de Teresa y al Secretario de Gobernación, Emilio Chuaifett. Al primero señalándolo como un personaje con grandes dotes de oratoria; y al segundo citándolo junto a dos extraordinarias figuras de la educación: Justo Sierra y Jaime Torres Bodet.
Hay señalamientos que deben realizarse en determinado tiempo y espacio. Otros deben guardarse para ocasiones más propicias. Pero un discurso se ve afectado cuando se le adhieren palabras o frases que en realidad son pegotes que contaminan el hilo conductor del emisor.
Me parece que esto resta seriedad al discurso del director, como si no fuera suficiente con el proyecto que está impulsando. El mejor homenaje a los grandes promotores culturales es la realización de obras encaminadas a elevar el conocimiento de nuestra sociedad, tan desnutrida, por cierto, de contenidos inteligentes.